viernes, 16 de junio de 2017

SAN NICOLÁS DE TOLENTINO, EN EL PUERTO DE LA CRUZ



Esta fotografía habla por sí mismo, una belleza de las primeras décadas del siglo XX. Vemos la mansión con su ermita que aún se conserva atrapada por la autopista. Cuando su iglesia se le ofrecía el culto a san Nicolás de Tolentino, y en la Mansión continua estaba habitada por varias familias, y la escuela pública de San Nicolás, tal como vemos la bandera en la ventana central.
San Nicolás era un Barrio rural, cuyos habitantes se dividían entre los dos pueblos La Orotava y el Puerto de la Cruz, actualmente existe un parque en homenaje a los pueblos, con una mano gigante en honor a doña Lola Barroso.  A título anecdótico se relata que en el lugar falleció el primer agente de tráfico de Tenerife, el cariño de doña Lola Barroso fue tan licencioso como lo fue en toda su vida, colocar una Cruz en homenaje al agente y asediarla de flores en su memoria.
San Nicolás – Los Martillos es el lugar fronterizo entre el Puerto de la Cruz y La Orotava, franqueados por los Barrancos Tafuriaste y las Carretas.
Sus vecinos lo componen dos núcleos de población diferenciados entre Los Martillo en la parte de La Orotava y San Nicolás en la parte del Puerto de la Cruz.
Al estar enclavada en una zona totalmente agrícola la mayoría de sus habitantes hasta hace apenas treinta años, trabajaba en este sector, siendo a partir de esa fecha con la llegada del turismo cuando se inician otros trabajos de servicios, como carpintería, albañilería, hostelería entre otros.
El nombre de San Nicolás irrumpió fuerte en el valle en los años cincuenta con el alumbramiento de la galería de agua del mismo nombre situada en el Barranco de la Carretas, en la zona conocida como la Majada.
También San Nicolás a diferencia de otros Barrios cercanos de La Orotava tenía escuela para niñas, y en el Durazno para niños. 
El teléfono, un artilugio muy necesario en ese tiempo se instaló en dicho barrio siendo de los primeros de la zona baja de La Orotava. Asimismo siempre ha existido venta de comestibles y bar, sirviendo de reunión de chicos y mayores, también la cartelera del cine La Vera llegaba hasta el barrio, lo cual aparte de anunciar las películas, era una novedad para los vecinos, acostumbrados a una rutina diaria de muchos trabajos.
Todo esto terminó con la ampliación de la autopista, el polígono industrial, (hoy flamante comercial….), donde desaparecieron todas las casas antiguas del barrio en su mayoría de La Orotava, quedando en pies dos flamantes casonas con capillas probablemente del siglo XVII una de ella reconvertida en restaurante.
Según nos cuenta el amigo desde la infancia de la Villa de La Orotava; ANTONIO LUQUE HERNÁNDEZ en su libro “La Orotava Corazón de Tenerife”, pagina 287: “…Capilla fabricada en el siglo XVII, aneja a la casa principal de la hacienda perteneciente al mayorazgo fundado por Nicolás Ventura de Valcárcel Lugo y Molina, III alférez mayor hereditario de Tenerife. Enajenada a finales del siglo XIX por María de Gracia de Urtusáustegui y  Urtusáustegui, esposa de Juan de Ponte y Llarena, a quienes correspondía la histórica dignidad del alferazgo mayor.
La ermita de nave única, tiene el techo cubierto por artesonado mudéjar. En el frontil destaca el arco de cantería, de medio punto, sobre el que están colocados los blasones del erector y la pequeña espadaña. Conserva un retablo barroco, de un cuerpo y ático de hornacinas. En la capilla central se venera una meritoria talla de la Virgen del Rosario, las colaterales están ocupadas por las figuras de San Nicolás  y San Juan Bautista y en el ático un San Miguel de pequeño tamaño.  Conserva un óleo que representa los Desposorios de la Virgen, posiblemente del orotavense  Cristóbal Hernández Quintana y una antigua imagen de Nuestra Señora del Carmen…”
En el año 1982, coincidiendo con el inicio de la expansión del boom del ladrillo, la ermita y la mansión fueron restauradas por el entonces empresario de la construcción y amigo Manuel Rodríguez Acevedo; al presente es propiedad de sus herederos, no sabemos si al menos la ermita conserva todos sus elementos originales, pues desde hace años se encuentra cerrada a cal y canto, si en la fotografía pasaban vehículos de transito animal ahora pasan de modernos  know-how.

BRUNO JUAN ÁLVAREZ ABRÉU
PROFESOR MERCANTIL

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