Tal
y como señalan los docentes locales Vilehaldo Jesús Arzola González y Juan
Martínez Sánchez, la efigie del patrón de la parroquia de San Juan en El
Farrobo es una escultura exenta de la escuela genovesa, datable en torno a
1780. La pieza exalta la juventud del Bautista a través de una fisonomía
imberbe y un modelado de notable delicadeza. La historiografía tradicional
vincula su llegada a Tenerife con una donación desde La Habana por parte del
presbítero Rafael Antonio de Acosta y Osorio, un relato a caballo entre el mito
y la crónica histórica que mantiene abierto el debate sobre su origen real.
Iconográficamente,
esta obra polícroma incorpora unas alas de plata que aluden a su condición de
"Ángel Precursor". Su vestidura exhibe una rica ornamentación vegetal
de filiación rococó, mientras que formalmente destaca el sutil contraposto y la
inclinación de la figura hacia su flanco derecho. La imagen recibe culto en su
retablo propio, situado junto al púlpito de la iglesia.
BRUNO
JUAN ÁLVAREZ ABRÉU
PROFESOR
MERCANTIL
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