sábado, 29 de abril de 2017

FRANCISCO JOSÉ GÓMEZ PEREZ. LICENCIADO EN DERECHO, JEFE DEL CUERPO DE LA POLICÍA LOCAL DEL PUERTO DE LA CRUZ E HIJO PREDILECTO DE LA CIUDAD



Fotografía referente a Francisco José Gómez Pérez recibiendo el saludo de su amigo del Puerto de la Cruz, ex alcalde de la Ciudad; Salvador García Llanos, en el acto de su nombramiento como hijo predilecto de la ciudad.

Instruido por la Alcaldía del excelentísimo Ayuntamiento del Puerto de la Cruz, expediente justificativo para la concesión de honores a Don Francisco José Gómez Pérez, Jefe del Cuerpo de la Policía Local de esta del Puerto de la Cruz, en desempeño del mandato conferido por el Excelentísimo Ayuntamiento Pleno, en virtud de acuerdo adoptado en sesión ordinaria celebrada el día 19 de noviembre de 2012, resultan del mismo, entre otras cosas, lo siguiente: Francisco José Gómez Pérez, natural de Puerto de la Cruz, nacido el día 15 de agosto de 1955, ha venido prestado servicios destacados a nuestro municipio desde que el día 14 de junio de 1982 accediera a la Jefatura del Cuerpo de la Policía Local, en la que ostenta el empleo de Subcomisario, jefatura que ha desempeñado de forma ininterrumpida hasta el día de la fecha.
De su currículum merecen destacarse, en primer lugar, la licenciatura en Derecho por la Universidad de La Laguna (Promoción 1972-1977), así como la posesión de importantes distinciones de reconocimiento a su labor profesional, de las que en este momento únicamente destacamos algunas de ellas, corno el otorgamiento de la CRUZ AL MÉRITO POLICIAL con distintivo blanco, otorgada por el Ministro del Interior, el 14 de septiembre de 2004, e impuesta por Delegado del Gobierno en Canarias Excelentísimo Señor don José Segura Clavel el 2 de octubre del mismo año, así como la CRUZ AL MÉRITO MILITAR con distintivo blanco, otorgada por el Ministro de Defensa, el 4 de enero de 2008, e impuesta por el General de División, Jefe de la Fuerza Logística Terrestre, Excelentísimo Señor don Jesús Guerrero Chacón, el 27 de abril del mismo año.
Desde su ingreso en la Policía ocal de nuestro municipio ha sido una constante en su actividad profesional, el dedicar una especial atención a tratar de prestigiar las Policías Locales de Canarias, a través de la organización de cursos de formación con al fin de elevar su nivel profesional, y poder así, dar un adecuada respuesta a las dé mandas que genera una sociedad de finales del siglo XX y principios del XXI. Así ha organizado más de sesenta cursos de formación impartidos a los miembros de nuestro Cuerpo y componentes de otros Cuerpos de Policía Local, sobre las distintas materias que han de conocer los agentes en su actividad profesional.
A lo largo de estos treinta años, ha ostentado la Jefatura del Cuerpo de la Policía Local del municipio que le vio nacer, trazándose como objetivo; entre otros, dignificar y prestigiar el servicio público de seguridad, procurando crear las condiciones necesarias, entre otras, la de propiciar la organización de cursos y jornadas de formación a los que pudieran acceder los miembros de las Policías Locales, para tratar de que tos mismos fueran adquiriendo conocimientos y sedimentando una cultura policial, necesaria e indispensable, para los tiempos que nos ha tocado vivir.
La formación profesional ha sido un objetivo prioritario y esencial desde el primer momento para Francisco Gómez, lo que ha determinado que la alta especialización de los miembros del Cuerpo de la Policía Local de Puerto de la Cruz, impulsada desde la jefatura, los haya convertido en un referente para toda Canarias .. Hoy es reconocido el elevado nivel de prestigio profesional de nuestro Cuerpo de la Policía Local.
A mediados del' 980 fue miembro de la Comisión Técnica de Seguridad Ciudadana de la Federación ESPAÑOLA DE. MUNICIPIOS Y PROVINCIAS (FEMP), integrada por nueve Jefes de las policías Locales de los municipios más caracterizados (Madrid, -Barcelona. Tarragona, Alicante, Zaragoza, San Sebastián, Murcia, Palma de Mallorca y Puerto de la Cruz).
Desde el 26 de abril de 2007, preside la Asociación de Jefes de Cuerpos de las Policías Locales de la provincia de Santa Cruz de Tenerife, hasta el día de la fecha.
El Centro de Iniciativas Turísticas de Puerto de la Cruz (C.I.T) tomó el acuerdo de distinguirle con el PREMIO DE PROFESIONALIDAD, en julio de 1993,"en reconocimiento por su valiosa colaboración profesional en pro del turismo de esta ciudad".
El amigo del Puerto de la Cruz; SALVADOR GARCÍA LLANOS, remitió entonces (2014) estas notas que tituló; “FRANCISCO GÓMEZ PÉREZ, HIJO PREDILECTO DE LA CIUDAD”:  “… El oficial jefe del Cuerpo de la Policía Local, Francisco Gómez Pérez, fue distinguido hace pocas semanas con el título de Hijo Predilecto de la ciudad, según acuerdo adoptado por la corporación municipal tras una iniciativa de la alcaldía.
El acto de imposición del título tuvo lugar en el salón noble de las casas consistoriales portuenses. El alcalde, Marcos Brito Gutiérrez, cedió la presidencia al titular del Gobierno de Canarias, Paulino Rivero Baute. Entre los asistentes, el nuevo presidente del Tribunal Superior de Justicia de Canarias (TSJC), José Ramón Navarro.
Le correspondió a Salvador García Llanos, periodista y escritor,  la glosa de la personalidad del homenajeado. Leyó el siguiente texto, muy aplaudido: El poeta argentino Carlos Heitz, natural de Mendoza, escribió: “Cuando patrulles la ciudad y sientas que es tu misión sagrada custodiarla. Cuando el eco de tus pasos en la noche lleven tranquilidad y den confianza. Y representes la paz en cada esquina, bajo el sereno control de tu mirada. Cuando el frío y el sol muerdan tu carne, sin que se mueva un músculo en tu cara. Cuando el miedo penetre en tus entrañas y encuentres allí un altar de fe cristiana. Cuando tengas la humildad de los valientes para ordenar hacer lo que más cueste y los hombres te sigan por ti mismo aunque vayas incluso hacia la muerte. Cuando impongas respeto y disciplina, con tu sola presencia ante quien sea. Cuando nadie juzgue nunca tu conducta, porque no das lugar para que puedan; y el código de honor que guíe tus actos marque el norte vital de tu existencia. Cuando en cada amanecer mires el cielo agradeciendo a Dios poder decir “presente”. Cuando la lista de muertos día a día signifique para ti deudas pendientes, y en el llanto de huérfanos y viudas encuentres para luchar un aliciente. Cuando el surco caliente de una bala rompa el espejo negro del silencio. Cuando florezca un clavel ensangrentado en el pecho de tu compañero y eleves al Señor una plegaria sin rencor, ni queja ni lamento. Cuando debas tirar y tu disparo sea sin odio y a la vez certero. Cuando aceptes morir solo en la calle, teniendo como mortaja el firmamento, y aspires a formar junto a los otros que hacen guardia junto a los luceros. Cuando seas imparcial contigo mismo, sin creerte poseedor de las verdades, Cuando puedas reprimir impulsos propios y logres irradiar, sin falsas poses, esa hombría de bien con que se nace. Cuando estés penetrado totalmente, de tu hermosa misión en esta tierra, Cuando no te encandilen los honores ni el poder se te suba a la cabeza; y el dinero no pueda doblegarte ni ponerle precio a tu decencia. Cuando eso consigas con tu esfuerzo, recién entonces habrá llegado el día en que puedas decir al Universo: Por gracia, a Dios, SOY POLICÍA.”
Es un hermoso poema, titulado “Señor de ti mismo”, que sirve para dimensionar la personalidad de quien hoy va a recibir la distinción pública por antonomasia: portuense predilecto, por méritos, cualidades y circunstancias.
El autor exalta las virtudes de quien asume, en la historia de la sociedad misma, un papel determinante en la convivencia, en la protección de las libertades y en la seguridad tanto individual como colectiva.
En esos versos retratamos a Francisco Gómez Pérez, el más joven de cinco hermanos que tuvo enla abuela Hortensia la excelente cuidadora de sus pasos, desde La Vera, el vínculo portuense de cada fin de semana, de cada festivo, de cada verano; la evasión o la alternativa a los largos cursos del colegio San Ildefonso y a la residencia en la capital.
En esos tránsitos, que incluyen el universitario lagunero, se fraguó la vocación policial. Parecía que podría la militar, que para eso estaba el coronel artillero Miguel, pero no acababa de gustar y la licenciatura en Derecho daba como mucho más juego, tal fue así que, bajo la diestra batuta de Juan del Castillo León, opositó a la Jefatura del Cuerpo de la Policía Local, a la que accede en junio de 1982, siendo alcalde el recordado Francisco Afonso Carrillo. Nuestro Hijo Predilecto rememorará que aquella noche, un aprendiz de periodista al que hoy  ha obsequiado la oportunidad de ser el introductor de sus honores, le tomaba sus primeras declaraciones como nuevo ‘Jefe’.
Paco es, pues, un policía de la democracia que puede presumir de lealtad al haber servido a cinco alcaldes portuenses. Lo ha hecho, además, como debía, esto es, cumpliendo, razonando, tolerando, instruyendo, ideando, buscando soluciones, sugiriendo medidas, extremando precauciones y hasta discrepando, como siempre ha hecho, de forma respetuosa.
Que nos perdonen los puristas por esta concatenación de gerundios pero en ella se sustancia buena parte del ejercicio profesional de quien ha acreditado ser un probo servidor público, un policía que ha querido trabajar siempre con eficacia y sin alharacas, con rigor y sin negligencias, con un estricto sentido del cumplimiento del deber y una actitud consecuente con el carácter jerárquico de la organización y el método de funcionamiento.
No ha sido Gómez Pérez un policía rutinario al que el mecanismo anulara capacidad de acción o iniciativa. Al contrario, su preocupación por la formación de los integrantes del cuerpo, por la especialización, por la coordinación efectiva con otros organismos policiales, por la cooperación con la Administración de justicia y por la restructuración de las policías locales; así como su sólida formación técnico-jurídica, han hecho que su criterio sea tenido en cuenta en foros e instancias donde le fue pedido.
Un policía de la democracia empeñado en que quienes escogieron tal profesión sean cercanos, estén pegados a las necesidades o las demandas del pueblo, compartan sus afanes, les auxilie, les informe y les prevenga, les haga sentir a los ciudadanos seguros y sujetos activos del Estado de derecho.
Ese policía atesora razones para ser nombrado Hijo Predilecto de la ciudad, título que podrá parecer exagerado o excesivo (y no es malo que haya aristas o visiones discutibles) pero que es completamente ajustado cuando se repasa su trayectoria profesional, su dedicación y los servicios prestados. No sólo son las decisiones que ha tenido que adoptar en el desempeño de sus funciones. También están los riesgos físicos asumidos en sucesos. Y la atención dedicada a vecinos de toda condición social. Y el esmero para que el visitante, de cualquier nacionalidad, se llevara la mejor impresión. Y el propósito de que el cuerpo que dirige ofrezca en cada actuación su mejor y más eficaz versión. Y la solícita colaboración con el estamento militar y el poder judicial. Y el comportamiento atento, solidario y diligente del funcionario.
Si a todo ello se suma su condición de esposo y padre ejemplar, de portuense comprometido de verdad con los valores y la proyección de la ciudad, con su idiosincrasia, la decisión corporativa se justifica por sí sola.
Si el Reglamento de Honores y Distinciones habla de méritos, cualidades y circunstancias, podemos decir que en el ejercicio de sus funciones y responsabilidades, el Hijo Predilecto ha contrastado su pericia, su celo y su solvencia.
Se nota hasta en esos testimonios que brotan espontáneamente del ciudadano sabio. Rescatemos uno, con permiso del homenajeado, que es indicativo de cuanto decimos. El 18 de abril de 2007, seis días antes de cumplir 99 años, el ciudadano Rafael Abreu González, a quien tanto apreciaba, le dedicó el poema titulado “¿Quién es él?”. Dice:
“Es un joven funcionario; su oficina, en el Penitente. Atiende y aconseja a la gente pero no cobra ‘honorarios’.
Seguro que es progresista, correctamente educado, positivamente ilustrado: fotografiando, un artista.
Joven e inteligente, amigo de los amigos, no se le conocen enemigos: los tiene, seguramente.
No tiene ningún estrés. Dirige a la policía, trabajando día a día, ¿adivíname quién es?”.
Así, esmerándose día a día, incluso en circunstancias adversas de salud, luchando contra la incomprensión y los imponderables, contra la limitación de recursos, Francisco Gómez Pérez, Hijo Predilecto del Puerto de la Cruz –para que nos vayamos familiarizando-, se ha granjeado el respeto y el afecto de agentes sociales, funcionarios e integrantes del Cuerpo de Policía Local que dirige y que está considerado como de los más destacados de Canarias.
Reciba, junto a Ana, su esposa; sus hijos, Francisco, Salvador, Felipe y Ana Georgina; sus hermanos Salvador, Luis, Miguel Ángel, Carlos, y demás familiares, nuestra sincera felicitación que seguro es la de muchos portuenses y a la que él corresponderá con creces.
Como lo hizo en su día el poeta cubano Nicolás Guillén, quien llevara a España en cuatro angustias y una esperanza, autor de un poema de profundo sentido simbólico que eleva la dignidad de la función policial a la que Paco, en la escala local, ha dedicado tantos empeños. Que la esperanza, por cierto, siga siendo una constante. Estos son los versos y con ello concluimos:
“La policía (paso de alfombra y ojo de gato) mira en la sombra. Vigila el gato. Pasa una sombra. La Policía se hunde en la alfombra. ¡La policía! ¡Alzad la alfombra! ¡Matad el gato que está en la sombra!”…”

BRUNO JUAN ÁLVAREZ ABRÉU
PROFSOR MERCANTIL

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