Don
Fernando del Hoyo-Solórzano y Machado, VII Vizconde de Buen Paso y VII Marqués
de la Villa de San Andrés,
encarnó el ideal del patricio culto, vinculado de corazón a la tierra canaria.
Nacido en La Orotava el 19 de enero de 1900 en el seno de una ilustre familia
—hijo del Gentilhombre de Cámara Fernando del Hoyo y de Margarita Machado,
primera reina de los Juegos Florales de las Islas—, creció amparado por la
tradición señorial y el ambiente artístico de su abuelo materno, Don Felipe
Machado, precursor de las célebres alfombras de flores. De él heredó el amor
por el arte, la devoción por la lectura y la semilla de la que se convertiría
en una de las colecciones bibliográficas privadas más importantes del
archipiélago.
Doctor
en Derecho por la Universidad de Madrid y formado en París, combinó una
brillante trayectoria intelectual con una activa entrega pública como Alcalde
de La Orotava, Consejero del Cabildo y presidente de la Federación Agrícola de
Sindicatos de Tenerife (FAST), convirtiéndose en un baluarte del sector
platanero. En 1931 unió su vida a Doña Laura de Salazar y Benítez de Lugo, X
Condesa del Valle de Salazar, en un matrimonio de refinada complicidad cultural
que perduró casi medio siglo.
Sin
descendencia directa, el Vizconde falleció en Madrid el 28 de mayo de 1978. Su
legado perpetuo hacia su pueblo natal se materializó en un gesto de
incalculable magnanimidad: el testamento de más de 25.000 volúmenes —atesorados
con paciente pulcritud a lo largo de décadas— destinados a los vecinos de La Orotava.
La donación incluía verdaderas joyas patrimoniales, desde la edición príncipe
de las Noticias de la Historia de
las Islas Canarias de Viera y Clavijo (1772) y el Diccionario de Historia Natural (1866), hasta raros
incunables, colecciones europeas y ediciones restringidas. Gracias a la
renuncia explícita de su viuda al usufructo para agilizar su disfrute público,
la villa recibió un tesoro documental sin precedentes.
En
justo reconocimiento a su ejecutoria humana, su filantropía y su aportación al
desarrollo cultural de las islas, el Ayuntamiento nombró a la distinguida
pareja Hijos Predilectos de La Orotava, inmortalizando su memoria en la Biblioteca Municipal Fernando del Hoyo y
Laura Salazar.
BRUNO JUAN ÁLVAREZ ABRÉU
PROFESOR MERCANTIL

No hay comentarios:
Publicar un comentario